Historia

El 3 de abril de 1920 apareció en el diario “Última Hora” un artículo sobre la fundación de nuevos equipos en Palma, hasta entonces fundados por estamentos sociales medios y altos de la ciudad. En el texto destacaba la siguiente frase:

“En los talleres de la Isleña hay noticias que se Hacen preparativos para formar un team.”

Esto quería decir que, por primera vez, un conjunto de extracción obrera formaba un equipo de fútbol. La habían formado los trabajadores de la compañía naviera Isleña Marítima, aunque también participaban maquinistas navieros en prácticas o estudiantes de esta carrera. Este conjunto adoptó el nombre de Mecánico.

Su camiseta cogía los colores de la Isleña Marítima: tres franjas blancas sobre fondo azul, inspiradas en sus iniciales pintadas en las chimeneas de los vapores de la compañía. El color azul de los pantalones era, simplemente, una cuestión de economía. Se aprovechaban los monos de trabajo, ya en desuso, de los obreros, convenientemente recortados.

El local social estaba situado en el bar Can Rasca de la calle de San Miguel n. 67 (antes 187), esquina con la calle Olmos de la misma ciudad. Estaba falto de campo y jugaba en una explanada del Muelle Viejo, junto a las antiguas oficinas de la Isleña Marítima. Su presidente fué Gabriel Cifré Borràs (1894-1993), operario de los talleres de la Isleña.

En el artículo antes mencionado también destacaba otra frase:

“En la Fundición de los señores Carbonell, se organiza otro once, que prometió ser un terrible rival por la corpulencia de la gente obrera que se alista.”

Su formación fue a cargo de los trabajadores de la Fundición Carbonell (popularmente conocida como Can Salí), una pequeña empresa metalúrgica de la ciudad situada en la calle Protectora, núm. 39 (antiguo Hort d’en Moranta, actual calle Jaume III). El equipo adoptó el mismo nombre de la empresa y luego adoptó el nombre más genérico de Mallorca a medida que se incorporaban jugadores de otras empresas.

La indumentaria del equipo llevaba camiseta y calzón totalmente blancos. Jugaba sus partidos en un solar llamado “Sa Síquia Reial”, situado entre las Avenidas (avenida Conde de Sallent) y la calle Blanquerna de la ciudad. Su primer cabeza visible fué Bartolomé Llabrés Albertí (1886-1951). Tenía su local social en el bar Can Meca, situado en la calle Arxiduc Lluís Salvador esquina con las Avenidas de Palma. Más adelante, el equipo cambió de local y se instaló en Can Rasca, donde coincidió con los seguidores del Mecánico.

Tan pronto como Mecánico y Mallorca coincidieron en Can Rasca surgió la idea de unirse para formar un grupo más potente. Fruto de una asamblea conjunta, el 14 de noviembre de 1920 fueron fusionarse sendas equipos con el nombre de Baleares Foot-Ball Club.

El local social del nuevo club continuó en Can Rasca, el terreno de juego sería el del Mallorca (sa Síquia Real), y por la indumentaria llegó a un acuerdo salomónico: adoptó la camiseta blanquiazul del Mecánico y los calzones blancos del Mallorca. Fué elegido presidente Bartolomé Llabrés Albertí (1886-1951), vinculado hasta ese momento alMallorca.

El Baleares FC debutó el 21 de noviembre de 1920 ganando el Veloz Sport Balear (0-5) en su campo del Velòdrom del tirador, entonces uno de los equipos más potentes. Desde entonces el Club fue un asiduo participante en las competiciones que se celebraban en las Islas. Debido a su crecimiento del nuevo club construyó un nuevo campo en Son Canals (junto a la barriada de Los Hostalets) que fue inaugurado el 24 de julio de 1924. La sede social del club se trasladó (1922) en el Bar Triquet y más adelante (1928) en los locales de la Asistencia Palmesana (plaza de la Paja, 2).

Muy pronto el equipo se erige como uno de los conjuntos más potentes de las Islas y principal rival deportivo del RCD Mallorca (llamado Real Sociedad Alfonso XIII FC hasta 1931). Desde los inicios los partidos entre sendos conjuntos levantaban encendidas pasiones que desbordaban el ámbito estrictamente deportivo.

Un tercer precedente del club actual es el Balear Foot-Ball Club. La primera noticia de su existencia fue una carta publicada en el diario El Día (Palma) del 17 de mayo de 1922, en la que el capitán del equipo retaba al Baleares FC a jugar un partido amistoso.

El primer partido del Balear FC del que hay constancia se jugó el 9 de julio del mismo año. El club tomó su nombre del Teatro Balear, coliseo que se encontraba justo delante de su local social: El Café Can Martí, en la calle Zanoguera n. 13. Su indumentaria estaba integrada por camiseta azul y pantalones blancos. Inicialmente no tuvo terreno de juego y no fue hasta principios de 1923 que inauguró su propio en el barrio palmesano de El Molinar. A principios de 1925 cesó repentinamente su actividad hasta desaparecer a mediados de ese mismo año.

El 13 de septiembre de 1922 fue fundado el Athletic Foot-Ball Club cuando parte de los socios del Balear FC se fueron para fundar un nuevo club. El local social quedó ubicado en el Cafè reñidero, de la plaza del Olivar núms. 3-4. Inicialmente estaba falto de campo propio hasta la inauguración del campo de sa Punta 1929. Su indumentaria constaba de camiseta con franjas anchas rojo-y-verdes y calzones negros.

En el año 1933 el club acordó varios cambios: trasladó el local social en el Bar Palermo de la avenida Alexandre Rosselló n. 27 (antes 107) y cambió la camiseta rojo-y-verde por una rojo-y-blanca con franjas delgadas, similar a la del Athletic Club de Bilbao. Su primer presidente fue Antoni Forteza Piña (1901-1969), que también había sido presidente y fundador del Balear FC. El club atlético era un club mucho más pequeño que el balearico, y su relación con el RCD Mallorca (antes Alfonso XIII FC) fue, a diferencia de los baleares, muy cordial.

Su etapa más brillante llegó a la temporada 1939-40, cuando obtuvo hasta tres títulos oficiales: el Campeonato de Mallorca, la Liga Mallorca y la Liga Balear. En 1942, el crecimiento urbanístico de la ciudad obligó al club a abandonar su campo. Este hecho precipitó, meses después, su fusión con el Balears FC

El crecimiento urbanístico de la ciudad obligó al Athletic FC a abandonar su campo de la Punta. Como el club no gozaba de recursos suficientes para conseguir un nuevo terreno, el club estaba amenazado de desaparición; para sobrevivir contactó con otros clubes buscando un acuerdo. Primero negoció con el RCD Mallorca, pero después de llegar a un preacuerdo se rompieron las negociaciones: el Athletic FC quería que el nuevo club recogiera el nombre de sendos clubes (Atlético-Mallorca o Mallorca-Atlético), mientras los mallorquinistas no querían ningún cambio.

Poco después el club negoció con el Balears FC; ahora sí, se llegó a un acuerdo. Así nació el 27 de mayo de 1942 el Club Deportivo Atlético Baleares, con Pere Serra Cladera (presidente del Baleares FC) como primer presidente y Francesc Riera Rigo (presidente del Athletic FC), vicepresidente.

El acuerdo fue plasmado legalmente como un proceso de fusión, aunque en realidad los balearicos habían absorbido de los atléticos los rasgos identificativos de estos, fueron a parar casi por completo a la nueva entidad. Los balearicos mantuvieron su indumentaria sin variación (colores blanco-y-azules), el mismo local social (entonces en la Asistencia Palmesana) y el mismo campo (Son Canals), aparte de que la infraestructura de club y la masa social baleáricas eran mucho más potentes que la atlética. Además, los balearicos también aportaban su enconada rivalidad con el RCD Mallorca, de la que los atléticos carecían.

Mientras tanto, el Athletic FC logró que su nombre figurase ante el nombre del nuevo club (Atlético-Baleares en lugar de Baleares-Atlético).

Este hecho remonta la antigüedad del club actual hasta 1920, año de nacimiento del Mecánico, Mallorca y Baleares Foot-Ball Club.

 

Fuente: “Los orígenes del Atlético Baleares (1920 hasta 1942). De los inicios a la fusión “. (Lulú, 2013) de Manuel García Gargallo.

El nuevo Atlético Baleares, debutó en la temporada 1942/43 con esta alineación: Pericàs, Amengual, Gil, Sureda, Pont, Matas, Mulet, Homar, Brondo, Albella y Riera, finalizando segundo en el campeonato de Mallorca y subcampeón del torneo de las Islas Baleares, lo que le llevó directamente a la tercera división nacional. En la temporada 1945/46 terminó tercero y disputó la fase intermedia, de ascenso a segunda división pero fue superado por el Levante, equipo que finalmente ascendió.

Cinco años más tarde, es decir, la temporada 1950/51, el Atlético Baleares, se convirtió en equipo de la división de plata. y lo hizo posible con el siguiente once: Calpe, Soler, Germán, Duel, Simonet, Pueyo, Brondo, Alorda, Álvarez, Miguelin y Tomàs. Al cabo de dos temporadas el club retornaría a la tercera división.

En 1960, la institución abandonó Son Canals con capacidad para 4000 personas, y se trasladó al Estadio Balear, con un aforo cinco veces mayor. El nuevo campo, obra del arquitecto José Obrador, fue inaugurado con un partido entre el equipo local y el Birmingham, con resultado favorable para el Atlético Baleares (2 a 0). La siguiente temporada, 1960-61, el Atlético Baleares ganó el campeonato de tercera división lo que les abrió las puertas para una promoción en la que fue emparejado con el Olímpic de Xàtiva primero y luego con el Amistad de Zaragoza. Al ganar las dos eliminatorias, el equipo consiguió el ascenso. El último y decisivo partido lo jugaron: García, Felipe, Pastor, Navarro, Dot, Villar, García II, Ricardito, Morro, Villarrubia y Villamide.

Se mantuvo en segunda dos temporadas (1961-62 y 62-63), en la primera quedó el décimo de la clasificación i en la segunda el catorceavo lo que implicaba el jugar una eliminatoria con un equipo de tercera. El rival fue el Algeciras, que superó al Atlético Balares en un partido de desempate jugado en el campo de Vallejo en Valencia. Desde entonces el Atlético Baleares no ha vuelto a ser equipo de segunda división.

En la década de los sesenta, en los años 1965 y 1968, tuvo dos oportunidades para el ascenso a segunda, pero la suerte le fue adversa en cada liguilla o promoción de ascenso.

La temporada 1972-73, descendió a 1ª regional preferente, donde permaneció dos temporadas. Ascendido de nuevo a la tercera división, (temporada 1976-77) quedó sexto en la clasificación, consiguiendo de esta manera plaza para ser, en la siguiente temporada, equipo de la recién creada segunda división B. Al final de la temporada 1977-78 volvía a tercera división descendiendo, la temporada 1980-81 y por segunda vez a 1ª Regional Preferente, donde permaneció dos temporadas.

En el año 1987, siendo presidente Damián Estelrich y entrenador Ignacio Martín Esperanza, el Atlético Baleares consiguió ascender a segunda división B. La segunda etapa en esta categoría tuvo una duración de tres años, un poco más que en la anterior permanencia. Debe destacarse el sexto puesto alcanzado en la temporada 1988-89, que puso al club a un paso del deseado ascenso a segunda división. Pero en la temporada siguiente, el equipo regresó de nuevo a la tercera división.

A partir de ese momento se inició uno de los períodos más agitados del club blanquiazul, con momentos de luz y de sombras importantes. En once ocasiones se participó en liguillas o promociones para ascender a segunda división B, pero, al mismo tiempo, hubo periodos, tales como los de 2002-03, 2003-04 y 2004-05 con sucesos dolorosos en los que el club estuvo al borde de la desaparición y que precipitaron por tercera vez al descenso a la 1ª regional preferente.

En la temporada 2007-08, una junta directiva presidida por el señor. Fernando Crespí Luque, acompañado por algunos colaboradores con músculo económico y voluntad de trabajo, hicieron la realidad de un sueño mucho tiempo esperado. Diez i ocho años más tarde, el 15 de junio de 2008, en el Estadio Balear y después de ganar la eliminatoria contra el Gernika, el Atlético Baleares fue de nuevo, equipo de segunda división B. La alegría duró poco, al final de la siguiente temporada 2008-09, el equipo regresó a la tercera división. Pero ahora las cosas eran diferentes. Fernando Crespí, siguió ostentando la fue presidencia del club, y un año más tarde, exactamente el 23 de mayo de 2010 en Tudela, en un partido de infarto, el Atlético Baleares, dirigido por Ángel Pedraza (e.p.d.), reconquistó la categoría.

Los dirigentes del Atlético Baleares pensaban que si el club, quería alcanzar objetivos más altos, tenía que convertirse en una SAD. (Sociedad Anónima Deportiva). A tal fin se convocó a una asamblea general de socios, ya que éstos eran los únicos que podían marcar la evolución del club. La consulta tendría lugar el 5 de mayo de 2011 en las instalaciones del antiguo Cine Metropol. En medio de un ambiente de euforia y expectación, la votación fue abrumadora. De los 292 participantes, 285 votaren afirmativamente y fue elegido presidente provisional de la que sería la nueva sociedad el señor Fernando Crespí.

En éste ambiente de euforia e ilusión se inició la temporada 2011-12. Se había construido un equipo para alcanzar las más altas posiciones de la tabla clasificatoria y así fue. El Atlético Baleares se proclamó campeón del grupo tercero de la segunda división B.

El sistema de promoción permitía que el campeón ascendiese directamente a la segunda división si ganaba la primera eliminatoria. El primer rival fue el Mirandés, y el partido se jugó en Miranda de Ebro. Un resultado adverso de 1-0 invitaba a la esperanza. El domingo siguiente, en Palma, en medio de una expectación no vista en muchos años, el equipo perdió por 1-2. Una segunda ronda de clasificación para jugar, esta vez contra el Lugo, no fue superada.

El 27 de septiembre de 2012, concluyó el proceso de la creación de la S.A.D. El señor Fernando Crespí Luque seguiria siendo el presidente y el capital se distribuía de la siguiente manera: el señor Bartolomé Cursach mas era el accionista mayoritario con un 66,43% del capital social, el señor. Fernando Crespí Luque un 12,14%, la familia Horrach un 5,14% y otros un 16,29%.

A pesar de la decepción sufrida, la temporada 2012-13 fue también planificada para intentar lograr el ascenso si bien con un presupuesto mucho más reducido. Las esperanzas no se cumplieron y siempre se transitó por los puestos medianos de la tabla rozando los del descenso. Sólo cuando faltaban dos jornadas la permanencia estuvo asegurada. La nota más positiva de la temporada fue el ascenso del equipo juvenil a la División de Honor.

Una vez finalizada la temporada, los máximos propietarios, los señores Bartolomé Cursach Mas y Fernando Crespí Luque, anunciaron que dejaban de proporcionar más ayuda económica al Atlético Baleares. Manifestaron, eso si, que si una persona o un grupo de personas quisiera adquirir sus acciones, no pondrían ningún tipo de obstáculo para facilitar la compra.

Pero no acababan aquí las malas noticias. Al mismo tiempo que sucedían estos hechos, un acreedor presentó una demanda por una antigua deuda, lo que conllevó a una intervención judicial de la Sociedad. Por si fuese poco, otra mala noticia contribuyó a empeorar las cosas. El 3 de junio de 2013 cayó una pared del Estadio y unos días después (el 15) el Ayuntamiento de Palma decretó el cierre del Estadio Balear.

El socio, el aficionado, se preguntaba: ¿dónde vamos a jugar ahora? Parecía que la historia se repetía y los fantasmas de Sa Punta y Son Canals volvían a estar estaban presentes. Sin embargo, los dirigentes del club presidido ahora por el abogado Daniel Fiol Lustenberger se movilizaron y después de varias negociaciones consiguieron que el Ayuntamiento de Calviá pusiese a disposición del club el centro Deportivo Municipal de Magaluf.

La situación económica no permitía ninguna alegría presupuestaria, y se optó por fichar a jugadores residentes en la Isla, más algún cedido, en este caso, Florin Anone que provenía del Villareal.

Un entrenador que compartía esta filosofía era Nicolás López Vidal, Nico López, que ya había entrenado al club en la temporada 2002-03 y a él se le confió la dirección del equipo. El Atlético Baleares, durante casi toda la temporada ocupó puestos de promoción. Sólo al final, el equipo perdió potencia y acabó en quinto lugar.

Poco antes del final de la temporada, el club entró en concurso de acreedores y el señor Demetrio Madrid Alonso fue nombrado administrador concursal. Poco tiempo después, el 2 de junio de 2014, el señor Ingo Volckmann, una persona nacida en Alemania pero vinculado a la isla por negocios de hostelería, adquirió el 51% del capital.

En tiempo récord, unos siete meses más tarde, concretamente el 30 de octubre de 2014, el Atlético Baleares S.A.E., salió del concurso de acreedores.

La solución de la economía del club, permitió al señor Volckmann dedicarse a la planificación del futuro deportivo, Un acuerdo establecido entre el club y la Federación de Fútbol de las Islas Baleares, permitió que el Atlético Baleares pudiese utilizar el campo de Son Malferit.

En las temporadas 2014-15 y 2015-16 se contó con con un equipo de jugadores que invitaba al optimismo en cuanto volver a jugar la promoción de ascenso. Desafortunadamente, no fue posible. Sin embargo, esta última temporada, los aficionados disfrutaron de una gran alegría: El Atlético Baleares llegó a la final de la copa de la Real Federación Española de Fútbol. El rival fue el Rayo Majadahonda. El primer partido se jugó en Madrid y el resultado fue de empate a dos goles. El partido de vuelta tuvo lugar una semana más tarde, el 13 de abril de 2016 en Son Malferit, y el resultado final (1-0) dio la copa a nuestro equipo.

La temporada 2016-17 se contaba con una buena plantilla de jugadores. El entrenador era Christian Ziege, un ex jugador internacional por Alemania. A medida que avanzaba la competición, el funcionamiento del equipo era decepcionante y así, en marzo de 2017, el entrenador fue cesado y su lugar lo ocupó José Joaquín Moreno, “Josico”. El cambio fue muy acertado ya que en una remontada espectacular, el club se clasificó para jugar las eliminatorias de ascenso. La primera, contra el Toledo, fue superada y sólo la mala suerte impidió que la siguiente, contra el Albacete, tuviese un buen fin.

La temporada 2017-2018, fue decepcionante. “Josico” no renovó y el nuevo entrenador, Armando de la Morena, no consiguió hacerse con el vestuario. Bordeando el primer tercio de la competición figuraba el catorce en la tabla clasificatoria. El entrenador fue cesado y su sitio lo ocupó Horacio Melgarejo. En un corto período de tiempo fue removido de su cargo y sustituido por Javier Mandiola. El cambio de actitud se notó pronto pero no la clasificación. En la jornada 32 el equipo era penúltimo, pero una evidente mejora en el juego, algunas victorias decisivas, y una combinación de resultados favorables hizo posible que se salvase la categoría.

Ahora estamos en la temporada 2018-19 y todo parece que será muy diferente a la anterior. Pero ahora otro hecho, que llena de esperanza a los baleáricos, Probablemente i gracias a la generosidad de la Junta Pro-Campo y al esfuerzo económico del señor Ingo Wolckmann, a quien jamás podremos agradecer todo lo que está haciendo por el Atlético Baleares, el próximo enero el equipo volverá a jugar en un Estadio Balear completamente remodelado.

Fuente: Antonio Salas Fuster

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